Pagas tu seguro, llega la temporada de declaración y te preguntas si ese dinero cuenta ante el SAT. Sin rodeos: sí, un seguro de gastos médicos es deducible de impuestos para personas físicas, siempre que cumplas ciertos requisitos. Un detalle clave: la deducción solo se aplica si presentas tu declaración anual, aunque por tus ingresos no estés obligado a hacerla. Si aún no tienes clara la mecánica, empieza por nuestra guía completa de seguros de gastos médicos mayores.

Una aclaración que confunde a muchos: aquí “deducible” no es el deducible de tu póliza, esa cantidad que pones de tu bolsa cuando usas el seguro. Hablamos de restar lo que pagaste de tus ingresos al calcular tu impuesto anual.

Y otra, más importante: Kalmy no es asesor fiscal. Te explicamos las reglas públicas del SAT y de la ley; tu caso particular lo revisa tu contador o el portal del SAT.

Nota de Emmanuelle, fundadora de Kalmy: la pregunta por el beneficio fiscal muchas veces nos llega después de contratar, no antes. Y lo que complica todo no es el seguro, sino la factura: si antes del primer pago no le diste a la aseguradora tu RFC y tu código postal correctos, la factura sale genérica y corregirla después son vueltas en plena declaración. Escribimos esto para que lo tengas claro antes de pagar.

Quién puede deducirlo

La base está en la Ley del Impuesto sobre la Renta, artículo 151, fracción sexta. Ahí la ley reconoce como deducción personal las primas por seguros de gastos médicos “complementarios o independientes” de los servicios de salud que dan las instituciones públicas de seguridad social. La prima es lo que pagas a la aseguradora para mantener tu póliza activa.

Ese “complementarios” importa. Si ya tienes IMSS, ¡qué bueno!: la ley contempla un seguro privado que se suma a esa protección. Cómo se complementan lo explicamos en nuestra guía sobre el seguro de gastos médicos si ya tienes IMSS.

Según la ley, la persona asegurada puede ser:

  • Tú, como contribuyente.
  • Tu cónyuge o la persona con quien vives en concubinato.
  • Tus ascendientes o descendientes en línea recta, por ejemplo tus papás o tus hijos.

Para tus familiares, el SAT agrega en su minisitio de deducciones personales una condición: que no perciban ingresos iguales o mayores a $41,274.00 en el ejercicio 2025. Ojo: la ley no pone esa condición en la fracción de los seguros, sino en la de honorarios médicos y gastos hospitalarios (fracción primera). Si tu familiar tiene ingresos, no descartes la deducción de entrada: revísala con tu contador. Para el ejercicio 2026, que se declara en abril de 2027, revisa el monto actualizado.

Si también aseguras a tus dependientes económicos, tenemos una guía del plan familiar según su etapa de vida.

Qué debe traer tu factura

El SAT llama a la factura CFDI, Comprobante Fiscal Digital por Internet: la factura electrónica que respalda tu gasto. La buena noticia es que casi todo lo llena la aseguradora al emitirla. Tu parte es darle, antes del primer pago, dos datos bien escritos:

  • Tu RFC (Registro Federal de Contribuyentes, tu clave ante el SAT).
  • Tu código postal fiscal, el que aparece en tu constancia de situación fiscal.

Si faltan o no coinciden, la factura puede salir genérica, a nombre de “público en general”, y esa no te sirve para deducir. Pedir la corrección después se vuelve un trámite con la aseguradora.

Además, el seguro debe estar a nombre de la persona que va a hacer la deducción: tú lo contratas y pagas, aunque la persona asegurada sea tu familiar. El resto de los datos que pide el SAT, como la forma de pago o la clave del producto, los pone la aseguradora.

Si el seguro lo paga tu empresa, como un colectivo, la factura sale a nombre de la empresa y esa prima no la deduces tú.

Sobre cómo pagas: el SAT, en su minisitio, pide transferencia electrónica, tarjeta de crédito, débito o de servicio, o cheque nominativo, desde una cuenta a tu nombre. La ley exige eso para los honorarios médicos, no para la fracción de los seguros. Aun así, te recomendamos pagar por banco: te deja la prueba del pago si el SAT te la pide.

Un límite claro: el SAT excluye de forma expresa otro tipo de seguros, como los de vida o de retiro. Tampoco puedes deducir el 100% de una factura que mezcla conceptos no deducibles.

El límite global de tus deducciones personales

El seguro se suma a tus otras deducciones personales, como honorarios médicos o intereses hipotecarios, y todo junto tiene un tope.

El último párrafo del artículo 151 lo fija así: el total de tus deducciones personales no puede pasar de la cantidad menor entre cinco veces el valor anual de la UMA o el 15% del total de tus ingresos, incluidos aquellos por los que no pagas impuesto. Tu seguro de gastos médicos es deducible de impuestos dentro de ese tope compartido, no aparte.

La UMA (Unidad de Medida y Actualización) es la referencia en pesos que usan las leyes para fijar límites; la calcula el INEGI cada año. Para 2026, el INEGI publicó un valor anual de $42,794.64 pesos, vigente desde el 1 de febrero de 2026.

Cinco veces ese valor anual 2026 son $213,973.20 pesos. No es lo que tú puedes deducir: es el techo que la ley compara contra el 15% de tus ingresos, y aplica el menor.

No te diremos cuánto te vas a ahorrar: depende de tus ingresos y de tus otras deducciones.

Qué hacer antes de que termine el año

Tu seguro de gastos médicos deducible de impuestos llega a abril sin sustos si los papeles están en orden desde diciembre:

  1. Descarga las facturas de tu seguro de este año y revisa que traigan tu nombre y tu RFC, no “público en general”.
  2. Si alguna salió mal, pide la corrección a tu aseguradora ya, no en marzo.
  3. Guarda tus comprobantes de pago, idealmente de una cuenta a tu nombre.
  4. Revisa que cada factura sea del ejercicio que vas a declarar, como pide el SAT.
  5. ¿Vas a renovar o contratar? Da tu RFC y tu código postal fiscal desde el inicio, antes del primer pago.

Para tu caso concreto, la última palabra la tienen tu contador o el portal del SAT.

Elegir el plan pensando también en la factura

Al elegir un seguro de gastos médicos mayores, la factura suele quedar para después. Pero las formas de pago que acepta cada aseguradora, y cómo se pide la factura, pueden cambiar de una compañía a otra.

Comparar entre más de 15 aseguradoras, que es lo que hacemos en Kalmy, te deja ver cómo podrías pagar cada plan y qué factura te darían para declarar.

¿Quieres entender qué mueve el precio? Lee nuestra guía sobre cuánto cuesta un seguro de gastos médicos mayores.

Kalmy es un broker de seguros registrado ante la CNSF con cédulas G390843 y Y393495. No somos aseguradora: intermediamos entre tú y aseguradoras autorizadas, y la póliza y su factura las emite la aseguradora que elijas.

En Kalmy no te vendemos el seguro más caro ni el más barato. Te ayudamos a encontrar el correcto para tu etapa de vida, tus riesgos reales y tu capacidad financiera.

Si estás por contratar y quieres que tu seguro de gastos médicos mayores te facilite también la declaración, platícalo con nosotros o cotiza con calma en cotiza.kalmy.mx.